ROI, CAGR y drawdown: las métricas que realmente describen una operación
«¿Cómo salió la operación?» tiene tres respuestas honestas que a menudo discrepan. Un resultado puede combinar una rentabilidad total magnífica, una tasa anual mediocre y un recorrido que revuelve el estómago, todo a la vez. Las tres métricas siguientes responden cada una a una pregunta y ocultan silenciosamente las otras dos.
ROI: cuánto, sin tener en cuenta el tiempo
Rentabilidad de la inversión = ganancia neta ÷ total invertido × 100, donde «invertido» incluye las comisiones pagadas al entrar. Aportas $5,005, incluida una comisión de $5, y recibes $6,495 tras los costos de salida: ganancia de $1,490 y ROI de +29.77%. Es el ejemplo de la calculadora de ganancias en acciones.
Lo que oculta el ROI es el reloj. +29.77% en tres meses es espectacular; en doce años queda por debajo de una cuenta de ahorro. El ROI sirve para comparar resultados de duración similar y preguntar cuánto rindió cada dólar invertido, pero deja de ser la cifra adecuada en cuanto las duraciones difieren.
CAGR: a qué ritmo, sin tener en cuenta el recorrido
Tasa de crecimiento anual compuesta = (final ÷ inicial)^(1/años) − 1: la tasa constante que habría producido tu resultado. Pasar de $10,000 → $20,000 en diez años equivale a 7.18%/año. Es el ejemplo principal de la calculadora CAGR, y expresamente no es 10%/año, porque la capitalización compuesta hace parte del trabajo.
El punto ciego de la CAGR es la volatilidad, y esa omisión es sistemática, no aleatoria. Considera +50% y después −50% en años consecutivos: el promedio aritmético de la rentabilidad es 0%, pero $10,000 se convierte en $15,000 y después en $7,500, una CAGR de −13.4%/año. La distancia entre la media aritmética y la CAGR es el lastre de la volatilidad y siempre apunta en la misma dirección: la media aritmética favorece la apariencia de una secuencia irregular. Cuando un resultado se presenta como «rentabilidad anual promedio», lo primero es preguntar qué promedio.
| Recorrido en 2 años | Media aritmética | CAGR | $10,000 se convierten en |
|---|---|---|---|
| +7%, +7% | 7% | 7% | $11,449 |
| +20%, −6% | 7% | 6.21% | $11,280 |
| +50%, −36% | 7% | −2.02% | $9,600 |
La misma media aritmética y tres realidades distintas. Solo la CAGR, o de forma equivalente el valor final, dice la verdad sobre el patrimonio.
Drawdown: cuánto cayó por el camino
El drawdown máximo es la mayor caída desde un máximo hasta un mínimo posterior durante el recorrido. Mide lo que las otras dos métricas omiten: la experiencia. Una posición que termina en +40% pero pasó por −45% puede mostrar una buena CAGR y una experiencia que la mayoría de sus tenedores no soportó sin perder la convicción.
La dureza del drawdown está en la recuperación asimétrica: la ganancia que compensa una pérdida es pérdida ÷ (1 − pérdida), así que −20% necesita +25%, −50% necesita +100% y −95% necesita +1,900%. La calculadora de equilibrio muestra toda la curva en una tabla. Esta asimetría también explica por qué el drawdown no es una simple estadística emocional: las grandes caídas dominan matemáticamente la CAGR a largo plazo. Ese es el fundamento del cálculo que empieza por el riesgo en la calculadora de tamaño de posición.
Usar las tres a la vez
Un resultado se describe con honestidad mediante el trío: ROI para la magnitud, CAGR para el ritmo y drawdown para el recorrido. La publicidad rara vez cita más de una y siempre elige la que mejor queda: un fondo con una CAGR alta omite el drawdown; una operación con un ROI enorme omite la década que tardó. Al introducir tus posiciones en la calculadora, obtienes directamente la magnitud y, mediante la CAGR, el ritmo. El recorrido debes recordarlo con honestidad. Las tres describen el pasado; ninguna predice nada, una idea que este sitio recuerda allí donde presenta cifras.